Su manía era tocar todos los marcos de
las puertas, eso era un ejemplo de su inseguridad, esta aumentó desde el día que decidió declararle su amor....pero ella le dijo
que no, andaba cabizbajo, no mostraba demasiado interés por las
cosas, se volcaba en cosas vacías y nunca miraba más directamente
al sol con su mirada de reto...aquel día decidió que todo cambiaría, bajo por las escaleras y con ánimo y decidido miró al sol y...volvió
a tocar los marcos de las puertas...volvió él, volvió el amor.
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